Los seres vivos tenemos nuestro propio ciclo, nacemos y morimos
Igual que las relaciones, sean de amistad o de amor, tienen un principio y un final
pero la diferencia es que a veces, nos aferramos tanto a ellas, a los recuerdos y a la propia rutina
que no dejamos paso a nuevas historias, a nuevas energías, a renovaciones
por miedo a la soledad, a los cambios, a lo desconocido…
Pero tenemos que aprender a afrontar todo lo que nos espera abriendo esa puerta
ya que haciendo una limpieza de nuestra mente y nuestra alma
podemos encontrar una nueva y mejorada felicidad

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