you

oh oh

it’s not sex on fire

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Cerraste los ojos

por lo tanto, te fuiste

pero cada dia

el pecho aprieta menos

la herida… se cura

sólo con el tiempo

Por suerte o por desgracia

a mi me sobra

**

Quizá cuando estés más lejos que nunca

comprendas que nadie tenia la culpa

y tal vez en ese preciso momento

recuerdes que . . .

Los seres vivos tenemos nuestro propio ciclo, nacemos y morimos
Igual que las relaciones, sean de amistad o de amor, tienen un principio y un final
pero la diferencia es que a veces, nos aferramos tanto a ellas, a los recuerdos y a la propia rutina
que no dejamos paso a nuevas historias, a nuevas energías, a renovaciones
por miedo a la soledad, a los cambios, a lo desconocido…
Pero tenemos que aprender a afrontar todo lo que nos espera abriendo esa puerta
ya que haciendo una limpieza de nuestra mente y nuestra alma
podemos encontrar una nueva y mejorada felicidad

El olor de tu piel

Como describirlo. Como me pongo a pensar en tu aroma y como venzo a la tentación de caer rendida al sentimiento que invade todo mi cuerpo, me rodea, y, suavemente, me abraza…me acaricia lentamente.

Poder saborear tus labios no es el único placer, mis manos leen tu cuerpo en braille y mis ojos llegan a ver lo más profundo, oscuro y escondido de tu alma. Pero ese olor, tu olor significativo hace que enloquezca en silencio, y me pegue a ti, apretándote fuerte, a punto de atacar como un lince ataca a su presa. El olor de tu piel me envenena y me calma, entra por mi nariz y me coloca, como la cocaína al yonki más adicto.

Y pasea dentro de mi, riéndose, alimentándome y a la vez destrozando todo mi ser, mintiéndome, haciendome creer que me abraza y despacito me hace el amor, pero, sin yo darme cuenta, me lastima y derrama mi sangre por las esquinas de la imaginación…

Sigilosamente, el olor de tu piel me ha echo su esclava.

Tú dijiste adiós para siempre,
no desde la cima de una colina, en primavera,
ni desde un tren en marcha,
ni desde un muelle, al atardecer,
ni desde el extremo de un camino,
agitando un pañuelo:
en esta era de adelantos tecnológicos,
tú dijiste adiós vía satélite,
en una larguísima distancia,
de modo que la ITT
es también responsable de esa despedida sin
cara, de ese adiós naufragando en la estática,
de esa voz sin labios para besar
por última vez.

L.R. Nogueras